DISCIPLINA EN MORENA ¿PARA TODOS?
Roger Laid
La decisión de la dirigencia nacional de Morena de impulsar procedimientos internos contra damas militantes que realizaron expresiones ofensivas a su propia militancia de la tercera edad, ha reabierto un debate sobre la aplicación de las reglas dentro del partido.
La pregunta no es si deben existir sanciones. Todo partido político tiene derecho a exigir disciplina a sus integrantes. La verdadera interrogante es si esa disciplina se aplica con el mismo rigor para todos.
Cuando algunos militantes les abren procesos internos para suspenderles derechos políticos, otros continúan desarrollando actividades de promoción personal y lo califican como defensor de la soberanía nacional (Andy López) sin embargo enfrentan señalamientos públicos o son vinculados en notas periodísticas con presuntas irregularidades sin que exista una respuesta similar de la dirigencia representada por Ariadna Montiel y es donde surge una percepción de trato desigual.
En Chiapas, el papel de la dirigencia estatal de Morena dirigida por Carlos molina representante a la vez del ex gobernador Rutilio Escandón -quien lo puso en ese encargo- también es motivo de cuestionamientos. Diversos actores políticos consideran que el partido ha privilegiado intereses a un determinado grupo antes que el fortalecimiento institucional y la unidad de la verdadera militancia. Esa percepción corresponde atenderla con hechos, no con discursos.
La credibilidad de cualquier instituto político depende de la congruencia. Si la ley interna y los principios del partido se aplican únicamente a unos cuantos, mientras otros permanecen intocables por su influencia, linaje o parentesco con el Tlatoani de Palenque, la disciplina deja de ser un principio y se convierte en una herramienta selectiva.
MILITANTES DE 1ª Y 2ª EN MORENA
Morena tiene hoy la oportunidad de demostrar que nadie está por encima de sus estatutos. La imparcialidad comienza dentro de casa. De lo contrario, seguirá creciendo la percepción de que existen militantes de primera y de segunda categoría, una idea que ningún partido que se dice comprometido con la legalidad debería permitir.
Puntos Suspensivos…
Insisto: Dentro de Morena en Chiapas existen voces que sostienen que la dirigencia estatal, encabezada por Carlos Molina, mantiene una cercanía política con el exgobernador Rutilio Escandón Cadenas. Esa percepción ha generado inconformidad entre sectores de la militancia que consideran que el partido debe representar por igual a todos sus integrantes y no privilegiar a una sola corriente interna. ¿y saben que significa eso? Que Morena llegara muy dividido a las elecciones del 2027 ya que ha optado por proteger a cercanos al Tlatoani mayor.
Y nos queda claro que:
“La fortaleza de un partido no se mide por la disciplina ciega, sino por su capacidad para aplicar sus reglas con imparcialidad. Si la militancia percibe que existen grupos privilegiados e intocables, la unidad deja de construirse sobre principios y comienza a sostenerse sobre intereses. Morena tiene el reto de demostrar que sus estatutos se aplican igual para todos, sin distingos de padrinazgos políticos o corrientes internas.”
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