En el añejo conflicto agrario en la región limítrofe entre Chiapas y Oaxaca, el gobernador de Eduardo Ramírez Aguilar acordó reforzar la seguridad en Los Chimalapas
Tuxtla Gutiérrez, Chis., 03 SEP.-Para evitar un enfrentamiento entre pobladores por el añejo problema por la disputa territorial en la región de Los Chimalapas, en los límites de Chiapas y Oaxaca, en las que campesinos de cuatro ejidos de la zona son forzados a incorporarse al régimen de bienes comunales o abandonan las tierras que actualmente trabajan, el gobernador Eduardo Ramírez Aguilar, reforzó la seguridad en la zona y advirtió que no se tolerará ningún acto de violencia ni de despojo.
Ramírez Aguilar comentó que su administración participa activamente en las negociaciones entre las partes, luego de las recientes movilizaciones de habitantes de comunidades de la zona noroeste de Cintalapa, quienes han exigido respeto a sus derechos agrarios y rechazado un eventual desalojo de las tierras que ocupan.
A través de un comunicado de este jueves difundido en redes sociales, el ejecutivo chiapaneco informó que las autoridades de ambas entidades y federales mantienen de manera permanente una mesa de diálogo para buscar una salida al conflicto agrario y con ello evitar que la disputa agraria se agudice.
De manera permanente en la mesa de diálogo instalada en torno al tema de Los Chimalapas, participando activamente con el objetivo de encontrar la mejor solución para ambas partes, agregó.
A la par de ello, dijo que como parte de las medidas preventivas se mantendrá la presencia de la Guardia Estatal y de la Fuerza de Reacción Inmediata Pakal (FRIP), además de reforzar el despliegue con más elementos estatales y federales.
Determinamos mantener la presencia de la Guardia Estatal y de la Fuerza de Reacción Inmediata Pakal (FRIP), con la finalidad de evitar cualquier tipo de conflicto, señaló.
El reforzamiento de la seguridad ocurre a un día de que cerca de 800 campesinos de la zona en disputa marcharon en la cabecera municipal de Cintalapa, por la preocupación que existe ante las amenazas de desalojo que, aseguran, han recibido por parte de comuneros de la zona de los Chimalapas.
Durante una movilización, los pobladores solicitaron mayor presencia de las corporaciones de seguridad ante el temor de posibles enfrentamientos y pidieron que se garantice la tranquilidad de las familias que habitan en las comunidades involucradas.
Cabe recordar que habitantes del ejido Gustavo Díaz Ordaz, localizado en la zona limítrofe entre Chiapas y Oaxaca, acudieron el pasado 14 de agosto al Palacio del gobierno de Chiapas para solicitar intervención ante la incertidumbre que enfrentan.
El pasado 4 de agosto alrededor de 420 familias recibieron un documento en el que presuntamente se les estableció un plazo de 30 días para convertirse en comuneros de San Miguel Chimalapa o abandonar las tierras que ocupan.
Los habitantes contaron que el documento fue entregado por un contingente de aproximadamente 400 personas, algunas de las cuales, según los habitantes, portaban machetes.
Los pobladores también han denunciado la suspensión de labores agrícolas en parte del territorio en disputa y expresaron temor de que, una vez concluido el plazo, pueda registrarse una incursión o un intento de desalojo.
Los habitantes sostienen que cuentan con documentación agraria que los reconoce como ejidatarios y que sus trámites, registros y servicios continúan vinculados con el municipio de Cintalapa.
Por ello, rechazan incorporarse al régimen comunal de San Miguel Chimalapa, ante el temor de perder derechos sobre las parcelas y superficies que actualmente trabajan.
Noticias/Diario Tribuna Chiapas/2026

