Calderón advierte que Morena lleva a México hacia una “nueva versión de la dictadura perfecta”
*Durante su participación en el Foro América Libre, el expresidente acusó a Morena de utilizar su legitimidad electoral para debilitar los contrapesos institucionales y advirtió que México estaría regresando a una “nueva versión de la dictadura perfecta”.
Ciudad de México, 30 SEP.-El expresidente Felipe Calderón sostuvo en el Foro América Libre que México estaría regresando, bajo el gobierno de Morena, a una nueva versión de la llamada “dictadura perfecta”, al señalar que el partido gobernante llegó democráticamente al poder, pero posteriormente utilizó esa legitimidad para debilitar los contrapesos institucionales y dificultar la alternancia política.
Durante su intervención este miércoles en el foro que se lleva a cabo en la Ciudad de México, Calderón sostuvo que las democracias pueden deteriorarse desde el poder cuando quienes llegan mediante elecciones utilizan la legitimidad de las urnas para modificar las instituciones, someter a los jueces, capturar autoridades electorales, hostigar a la prensa y convertir a sus adversarios en enemigos ilegítimos.
En ese contexto, afirmó que Morena cruzó mediante los votos el “puente democrático” construido durante décadas en México, pero que posteriormente comenzó a desmantelarlo para impedir que otros partidos puedan utilizarlo para llegar al gobierno.
Calderón agregó que la llegada de Morena al gobierno ocurrió mediante elecciones y reconoció que el partido obtuvo votos por méritos propios, aunque también atribuyó parte de ese resultado a errores de la oposición; sin embargo, sostuvo que, una vez en el poder, el partido gobernante habría concentrado sus esfuerzos en conservarlo.
“Una vez en el poder, Morena se ha dedicado a mantenerlo a toda costa”, señaló.
Retorno a la “dictadura perfecta”
Calderón recordó que en 1990 Mario Vargas Llosa calificó a México como una “dictadura perfecta”, expresión que, según explicó, hacía referencia a un sistema en el que existían elecciones e instituciones, pero no había alternancia y las instituciones estaban subordinadas al poder presidencial.
A partir de esa referencia, sostuvo que México habría comenzado a regresar a una versión distinta de ese esquema.
“Hoy, salvo la valentía de muchos periodistas mexicanos, investigadores y ciudadanos que no se someten, parece que estamos regresando a ese escenario de la dictadura perfecta. Parece democracia, pero no lo es”, afirmó.
En ese punto, afirmó que México estaría ante una nueva versión de un régimen de partido hegemónico, con autoridades electorales sometidas, un Poder Judicial sin independencia y garantías insuficientes para los derechos humanos.
Mayorías e instituciones
Una parte central de su argumento se enfocó en la conformación de las mayorías legislativas y en las reformas impulsadas durante los gobiernos de Morena. Calderón sostuvo que, mediante una interpretación de las reglas electorales que calificó como un “fraude a la ley”, las autoridades electorales previamente capturadas habrían convertido 52% de los votos en 75% de los diputados.
A partir de ello, afirmó que se conformó una mayoría suficiente para modificar la Constitución y, según su planteamiento, eliminar el principal contrapeso que permanecía frente al Poder Ejecutivo: el Poder Judicial.
Calderón cuestionó particularmente la reforma judicial y afirmó que con ella fueron removidos ministros de la Suprema Corte, magistrados y jueces independientes, mientras que los nuevos integrantes, según su acusación, fueron seleccionados a partir de listas en las que intervinieron comisiones vinculadas con el partido en el poder.
En su discurso también estableció comparaciones con Venezuela, Nicaragua y Cuba, países que utilizó como referencia para advertir sobre procesos de deterioro institucional. Señaló que, a diferencia de esos casos, México todavía conserva instituciones democráticas, aunque las calificó como débiles o deformes, y cuestionó si un gobierno puede mantener de manera permanente niveles elevados de déficit público sin recurrir a modificaciones de las instituciones electorales y judiciales.
Crimen y captura del Estado
Otro de los ejes de la intervención fue la relación entre política y crimen organizado. Calderón afirmó que durante el proceso electoral de 2024 fueron asesinados al menos 37 candidatos o precandidatos y mencionó registros de más de 800 agresiones no letales contra candidatos, entre ellas amenazas, atentados, secuestros y otras formas de intimidación.
El expresidente vinculó ese contexto con señalamientos sobre presuntos vínculos entre actores políticos y organizaciones criminales. En particular, mencionó al gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y se refirió a las acusaciones de Estados Unidos de una presunta relación con el Cártel de Sinaloa, que utilizó como ejemplo de los riesgos que, a su juicio, representa la intervención del crimen organizado en la vida política.
En este punto, Calderón sostuvo que el problema no debe ser considerado únicamente desde la perspectiva del narcotráfico o del consumo de drogas, sino como un riesgo para las instituciones del Estado.
“No es un tema de drogas, es riesgo de captura del Estado que la verdadera amenaza”, afirmó.
A partir de esa afirmación, sostuvo que el gobierno debería considerar al crimen organizado como una amenaza distinta a la oposición política.
“El gobierno debe entender que es el crimen organizado y no la oposición el mayor enemigo del pueblo mexicano”, expresó.
Llamado a la oposición
En la parte final de su discurso, el expresidente dirigió sus críticas hacia los partidos de oposición y sostuvo que requieren una mayor participación ciudadana y una organización territorial más amplia. Recordó que antes de una marcha ciudadana en defensa del Instituto Nacional Electoral y de la democracia, en febrero de 2023, había planteado la necesidad de modificar la forma de actuar de la oposición.
Calderón sostuvo que los partidos opositores necesitan renovarse orgánica e institucionalmente y acercarse a ciudadanos que puedan aportar representación, legitimidad, presencia territorial y organización.
También señaló que los partidos deberían acudir a los distritos, convocar asambleas, incorporar afiliaciones mediante procesos supervisados y construir estructuras permanentes de participación. Según su planteamiento, esas estructuras permitirían a los partidos competir electoralmente con una mayor presencia territorial.
El expresidente cuestionó que la actividad política se concentre en redes sociales, teléfonos celulares y computadoras, y planteó que los partidos necesitan recuperar el trabajo territorial y el contacto directo con los ciudadanos.
En ese sentido, sostuvo que la oposición debe construir estructuras “calle por calle y pueblo por pueblo” para movilizar y cuidar votos durante los procesos electorales.
Su llamado final fue a construir una estructura ciudadana que pueda competir contra el partido gobernante. Información de Animal Político.
Noticias/Diario Tribuna Chiapas/2026

