Leonel Durante López
22 SEPTIEMBRE 2026
*Cárteles de México, son el «ISIS de Occidente»: Trump
*Gana Ruffo Appel recurso para que juez evalúe prisión domiciliaria
México es el epicentro de la violencia. Suena fuerte verdad, es fuerte, pero esa es la realidad y no porque el presidente norteamericano Donald Trump los haya dicho en la ONU, sino porque esa es la realidad que vivimos todos los mexicanos, desde Baja California hasta Yucatán.
Y sus palabras porque fueron manifestadas en la ONU, suena más fuerte y más contundente, palabras que llegaron a México y a Palacio Nacional a los oídos de la presidenta.
Aunque mañana la presidente finja demencia o saque a relucir su ya trillada palabra de la “soberanía”, por lo que el mensaje de Trump debió llegar a cimbrar la conciencia de Claudia y la de sus socios los líderes de los cárteles, porque fue pronunciado desde el seno del corazón de la Organización de las Naciones Unidas, el escenario de la paz y ante más de 135 representantes de otros tantos países del mundo.
Ahí, el líder de lo que llaman el mundo libre de la superpotencia, el líder del país vecino de México, hizo esta aseveración, señalamiento que se ocupó de ventilar la violencia que generan los cárteles de la droga en México.
Pero, fue más allá, al afirmar que los cárteles mexicanos son como Isis, sí, como el grupo terrorista en el mundo por excelencia.
Cierto, Trump hizo un reconocimiento diciendo que México está haciendo una lucha como nunca antes en el combate a los cárteles, pero advirtió “nosotros no podemos tener un vecino a lo largo de dos mil millas en donde se está fraguando la violencia”.
En esos términos se expresó Donald Trump, ya no lo hizo a través de funcionarios. No lo hizo en un escenario corto, no lo hizo ante el mundo, ante una presentación caótica, pero que hoy en México la mayoría de los medios de comunicación están recogiendo esta aseveración.
Pero que lo dijo no es nuevo, lo dijo desde que llegó el primer día que llegó por segunda vez a la casa Blanca así lo viene diciendo, repitiendo una y otra vez, pero sus palabras no tienen eco en la presidente de México, porque los sigue protegiendo, los sigue defendiendo, los sigue, solapando y haciendo negocios como desde la primera vez cuando se hicieron socios, pagando sus campañas para por actuar con toda libertad e impunidad.
La gran pregunta es qué, está haciendo México, qué está haciendo en realidad para combatir a los carteles, qué está haciendo para luchar contra el narcotráfico, una lucha que hay que decirlo, no puede emprender un solo país de manera integral.
Por eso la insistencia de muchas voces del gobierno de Estados Unidos de que se emprendan acciones en conjunto -no de invasiones, eso ya no existe-, eso solo está en la cabeza calenturienta de los morenistas, de Claudia Sheinbaum y de López Obrador.
Su retórica, la soberanía, esa se la está dando a los carteles, con los que se han ligado hoy y siempre, aunque con ello les vaya por delante la vida de millones de mexicanos.
Hay que decirlo, el tema de narcotráfico tiene muchos años en México, no es exclusivo de Morena y de la mafia que en este momento ostenta el poder, viene desde la década de los 70s cuándo se instrumentó aquella operación Cóndor para luchar contra grupos de productores de amapola, de marihuana en Guerrero, en Sinaloa y en diferentes estados de la república.
Pero fue creciendo el problema, se fue agravando, empeoró con la guerra contra el crimen organizado que emprendió Felipe Calderón y que luego siguió de alguna manera Enrique Peña Nieto de una manera más el débil, pero que floreció cuando López Obrador llegó en 2018 con su estrategia fallida de abrazos no balazos.
Con ello, el viejo guango, dejó, permitió, solapó, toleró que actuaran libremente con impunidad y a placer, particularmente con sus socios del Cartel de Sinaloa, grupo delincuencial con el que se le ha vinculado desde 2006.
No es nuevo, repito desde el 2006 cuando empieza el amorío entre los narco políticos y los grupos del crimen organizado, porque son diferentes agrupaciones.
Centros de investigación, medios de comunicación que afirman que las campañas de 2006, 2012, 2018 y hasta de la de 2024, López Obrador habría recibido más que una generosa inyección de recursos de los mafiosos.
Los testimonios no solamente de se dan en México, también de Europa, de Estados Unidos, Centro y Sudamérica. Todo esto está muy claro, entonces México no está haciendo su lucha.
No es suficiente que en escenarios tan importantes como Naciones Unidas se den este tipo de expresiones por un líder como Donald Trump, pero la gran pregunta aquí es ¿qué está haciendo México, porque as simple vista no está haciendo nada, solo que defender a sus socios los criminales.
Sabemos que en México hay funcionarios del gobierno de Morena o la 4T, gobernadores, presidentes municipales, legisladores locales y federales, senadores que están vinculados con los cárteles mexicanos.
Esa parece ser la razón por la cual Morena, la 4T, López Obrador, Claudia Sheinbaum, no han emprendido acciones para combatir a los cárceles mexicanos.
Que sigue, pues vamos a esperar lo que venga en los próximos tiempos porque todo parece indicar que las acciones no se van a dar desde “México, el epicentro de la violencia”, como lo externó Donald Trump
Desde su aprehensión, Rufo Appel ha solicitado enfrentar el proceso en su domicilio debido a su edad y problemas de salud
Una jueza concedió una suspensión definitiva contra la resolución que le negó a Ernesto Ruffo Appel cumplir la prisión preventiva en su domicilio, sin embargo, lo anterior no significa que saldrá del Altiplano.
La resolución corresponde al expediente 889/2026, promovido por el exgobernador acusado de huachicol fiscal, mientras tanto, hasta cerca de las 9 de la noche no se había informado que la medida implicara su salida del penal.
El Órgano de Administración Judicial explicó en términos legales en un comunicado que dicha suspensión no involucra el cambio de medida cautelar.
El exgobernador Ernesto Ruffo Appel continuará recluido en el penal de máxima seguridad de El Altiplano, debido a que la reciente suspensión definitiva que se le concedió no significa su libertad ni su traslado automático a prisión domiciliaria
Desde una perspectiva legal, el juicio de amparo apenas está revisando si se vulneraron o no sus derechos constitucionales al negarle inicialmente seguir su proceso en casa.
Mientras tanto, el proceso principal de fondo y la investigación continúan en desarrollo, por lo que las autoridades judiciales aún no determinan de manera definitiva su culpabilidad o inocencia.
Del Montón
La Encuesta Intercensal 2025 del INEGI reveló que en México al menos medio millón de personas se han visto forzadas a abandonar su hogar debido a la violencia y que existen al menos 152,000 migrantes climáticos que, al interior del país, han dejado sus hogares. Ambos fenómenos han afectado al menos a 662,000 hogares: 510,000 por inseguridad delictiva, con implicaciones para 1.6 millones de personas, y 152,000 por catástrofes naturales, con consecuencias para 485 millones de personas. Los estados que experimentaron mayores proporciones de desplazamiento forzado, ya sea por inseguridad delictiva o por fenómenos naturales, son Guerrero, con 3.4%; Morelos y Baja California Sur, con 2.4%; Colima, con 2.3%, y Zacatecas, con 2.2%. * * * Eso Mes todo por hoy, hasta mañana con más de lo mismo.

