Leonel Durante López
24 SEPTIEMBRE 2026
*Violencia letal contra la prensa durante el sexenio de López Obrador
*“Ley Antimemes”, reaviva el debate sobre la censura
“No hemos tenido asesinatos de periodistas más allá de lo que las circunstancias han ocasionado”, fue la frase pronunciada por el presidente de Andrés Manuel López Obrador, a menos de un mes de dejar el poder, durante un discurso que en el que festinaba los logros de su gobierno.
Metiendo como es su costumbre, pero las cifras de organizaciones de defensa del periodismo retratan un panorama crudamente diferente.
Durante el sexenio que afortunadamente llegó a su fin el 1 de octubre, la libertad de prensa y la seguridad de los periodistas enfrentaron múltiples desafíos, incluidos los asesinatos de varias decenas de trabajadores de la prensa.
Muy a pesar de sus promesas de campaña de respetar la libertad de expresión, el gobierno del tabasqueño estuvo marcado por un aumento alarmante en las agresiones contra periodistas, así como por una controvertida estrategia de relación con los medios de comunicación.
Los periodistas sabíamos que López Obrador mentía como respiraba, porque organizaciones civiles e internacionales como la red Artículo 19 y el Centro de Derechos Humanos de la Universidad de Berkeley han señalado que durante la administración del expresidente se vivió bajo un clima hostil, estigmatización y miles de agresiones contra la prensa.
Artículo 19 registró un total de 3,408 agresiones contra comunicadores durante el sexenio (de diciembre de 2018 a marzo de 2024), lo que promedió un ataque cada 14 horas, además de documentar múltiples asesinatos de periodistas.
Centro de Derechos Humanos de la Universidad de Berkeley realizó una investigación en la que concluyó que la administración del morenista trató a diversos sectores de la prensa y activistas como opositores, señalando también el uso de herramientas de espionaje como el software Pegasus.
La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), advirtió en repetidas ocasiones que las descalificaciones cotidianas hechas desde las conferencias matutinas presidenciales abonaban a un ambiente de mayor vulnerabilidad y riesgo para el ejercicio periodístico en México.
Ninguno de esos organismos se equivocó, porque López Obrador fue tema central en un artículo del Centro del Derecho Humano en la Universidad de Berkeley revela que durante su sexenio llevó a cabo una campaña de persecución contra la prensa y lo comparan con la persecución que cometió un periódico nazi contra la comunidad judía en el siglo XX.
El artículo explica que el periódico Der Stürmer generó propaganda en contra de la gente judía mientras el régimen de Hitler utilizaba una maquinaria de exterminio.
Hoy en día, señala, los instrumentos de persecución han evolucionado y que la herramienta de López Obrador fueron sus conferencias mañaneras.
El artículo contabiliza más de 2mil 800 segmentos en mil 400 conferencias en las que se difamó y desacreditó a periodistas, además, que se utilizó una red de bots afiliada al gobierno para acosar a periodistas del gobierno con el programa pegasus.
Todo esto bajo un contexto de violencia en el que asesinaron a 78 periodistas en México. El artículo argumenta que las acciones del gobierno mexicano son un crimen de persecución por varias razones: uno, porque se motiva en contra de la identidad y tres porque hay un ataque sistémico contra una población.
El Centro de Derechos Humanos de Berkeley (HRC, por sus siglas en inglés), precisó que durante el gobierno del expresidente Andrés Manuel López Obrador, 337 periodistas y defensores de los derechos humanos fueron asesinados.
El centro de investigación detalló que su equipo internacional de rendición de cuentas investigó los ataques contra comunicadores y defensores de derechos humanos en México registrados entre el 1 de diciembre de 2018 y el 30 de septiembre de 2024.
En la investigación se documentaron 75 incidentes que abarcan homicidios, desapariciones forzadas y otros actos de violencia física grave contra ambos sectores durante esa administración.
De acuerdo con el documento, varios periodistas fueron señalados y denunciados públicamente por el propio López Obrador durante sus conferencias de prensa matutinas, provocando campañas coordinadas de acoso en línea, incluyendo redes de cuentas falsas vinculadas a medios estatales, el uso de leyes de difamación, demandas por daños y cargos penales fabricados.
Es todo un “vía crucis” vivida por los periodistas mexicanos durante los seis años del gobierno pasado que no se acaban con el gobierno actual de Claudia Sheinbaum que a diario busca en un país sin ley nuevas estrategias para censurar a la prensa, además que los ataque, persecución, difamación, denostación a periodistas no se acaban ni los asesinatos tampoco.
So pretexto de proteger el derecho de autor, avanza ley de censura
Con el respaldo de Morena y sus aliados, las comisiones unidas de Justicia, Economía y Estudios Legislativos Primera del Senado dieron luz verde a la iniciativa conocida coloquialmente como “Ley Antimemes”.
El debate legislativo en México ha dado un giro trascendental tras el avance en comisiones de la Cámara de Diputados de un dictamen de reformas a la Ley Federal del Derecho de Autor. Medida, denominada en el ámbito público y mediático como la ley antimemes, ha encendido de inmediato las alarmas de analistas políticos, organizaciones defensoras de los derechos digitales y usuarios de redes sociales.
Todo esto que están legislando no es otra cosa que limitar más las libertades que con Morena a los mexicanos nos han reducido, porque les incomodaron las críticas que los creativos vienen haciendo en las diferentes redes sociales.
A Claudia Sheinbaum lo que le duele o lo que le arde son los memes que sacan a relucir la mediocridad de este gobierno de la 4T, les duele, les incomoda la crítica, no la toleran porque tienen piel tersa y aun así quieren seguir gobernando, claro limitando los derechos de todos.
Ellos se ufanaban de ser diferente a los gobernantes del pasado, nada que ver, son peores y hoy que tienen todo el poder tratan de limitar más las libertades.
Especialistas en derecho constitucional y organizaciones de la sociedad civil coinciden en que la iniciativa viola abiertamente el principio de proporcionalidad y desconoce excepciones fundamentales como el uso justo y la parodia, figuras reconocidas internacionalmente para salvaguardar la libertad de expresión frente al derecho de propiedad intelectual.
Al equiparar la creación de un meme político o una imagen satírica con un acto de piratería comercial o explotación lucrativa ilegal, el dictamen desvirtúa la naturaleza misma de la legislación de derechos de autor, utilizándola como una fachada técnica para institucionalizar la censura previa.
La aprobación de esta reforma en comisiones marca un precedente alarmante dentro del proceso legislativo de la Cámara de Diputados.
Representa un avance peligroso hacia un modelo de internet restringido y bajo constante escrutinio estatal, donde el espacio de discusión pública cede ante la intimidación legal y económica.
Mientras el dictamen se alista para ser discutido en el pleno, diversos sectores de la sociedad civil y del gremio periodístico mantienen la exigencia de frenar una medida que, lejos de proteger la creación artística o intelectual, busca desarmar a la ciudadanía de sus medios más directos y eficaces de expresión política en el entorno digital. Esa es la realidad.
Del Montón
El caso más reciente de Chiapas muestra con crudeza lo ocurrido en la comunidad de Las Tacitas, municipio de Ocosingo, en donde un hombre y una mujer fueron acusados de practicar brujería. Fueron sacados de su vivienda por pobladores y llevados al domo principal. Ahí fueron agredidos. Les rociaron combustible y terminaron quemados vivos. Luego los cuerpos quedaron a un lado del camino. Esto revela una parte del México Profundo, en el que el miedo y la interpretación comunitaria de lo “señalado” pueden empujar a la gente a actuar como si la violencia fuera una forma de justicia, como si se viviera en tiempos cavernarios. En México la superstición y temas como la brujería siguen muy presentes en el centro y el sur del país. En muchas comunidades, las creencias se mezclan con la vida diaria y con la forma de explicar lo que sucede. * * * Eso es todo por hoy, hasta el domingo próximo primero Dios con más de lo mismo.

